La llave para tu transformación

La llave para tu transformación

Lo que marca la diferencia en nuestras vidas es nuestra actitud de APRENDER.

Y hay muy pocas personas que se toman el tiempo y ponen el esfuerzo necesario para lograr este proceso. Para cualquier cosa que queramos conseguir en cualquier ámbito (personal, familiar, laboral, social…) necesitamos conocer la llave que nos permita poner en práctica los principios adecuados.

Por otro lado, tendemos a querer cambiar nuestras vidas sin cambiarnos a nosotros mismos, lo cual es imposible. Ya que cualquier cambio exterior es el reflejo de un cambio interior.

Entonces… ¿quieres cambiar tu vida?

Tendrás que aprender y cambiar.

APRENDIZAJE y CAMBIO son la llave que te permitirá mejorar tus circunstancias.

Aprendizaje es mucho más que obtener información. Hoy en día tenemos muchísima información al alcance de nuestras manos. Sin embargo, esto por sí solo, no produce ningún cambio.

Ya lo decía Albert Einstein:

Aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información.

En un monasterio vivía un hombre que a pesar de haber dedicado muchos años de su vida, creía que todavía no había alcanzado la sabiduría.

Así que se acercó a su maestro y le dijo:

-Maestro, creo que todavía no he alcanzado la sabiduría y estoy dispuesto a hacer lo que sea para poder alcanzarla.

El maestro que consideraba que su alumno ya estaba listo para salir al mundo porque tenía las actitudes y formación necesarias le respondió:

-¿Qué crees que deberías hacer ahora?

-Creo que tengo que ir a las montañas, hasta la parte más alta, donde vive el ermitaño. Sentarme a su lado y quedarme con él hasta que me pueda dar un acceso a la Sabiduría…

-Tú sabes que puede ser un viaje de toda una vida… – Exclamó el maestro.

-No importa estoy dispuesto a hacer lo que sea. – Le contestó el discípulo.

El maestro y el discípulo se dieron un abrazo entrañable, sin saber cuándo sería el día en que se volviesen a ver.

El discípulo cargó todas sus pertenencias y se fue a la montaña.

Cuando estaba llegando, en la base misma de la montaña, se encontró con un anciano bajando, cargado con una gran cantidad de leños. Sabiendo que algo bueno estaba ocurriendo a su alrededor, pero sin reconocer al ermitaño, se acercó y le dijo:

-Anciano, disculpe estoy yendo hacia la cima de la montaña a encontrarme con el ermitaño sabio en busca de la sabiduría. ¿Usted tiene algo para mí que me pueda servir?

El anciano lo miró y sin emitir palabra alguna, tiró todos los leños que cargaba.

El discípulo al ver esta acción se dio cuenta de lo que el anciano trataba de explicarle.

-¡Cómo no me había dado cuenta antes! Este anciano me está mostrando lo que he venido a buscar: un principio de la sabiduría es dejar que todas las cargas que tenía caigan, soltarlas.

Entonces, entusiasmado le dijo al anciano:

-Te agradezco por lo que me has dado, anciano. Pero, una pregunta más: ¿Qué hago después de soltar las cargas?

El anciano lo miró y, manteniéndole la mirada, comenzó a levantar cada uno de los leños que había tirado y se fue…

Este es un principio muy importante para comenzar cualquier viaje a nuestro interior:

Existe un momento para soltar los leños (cuando hay que soltarlos) y otro, para levantarlos (cuando hay que levantarlos).

Nos pasamos la vida pensando que la felicidad es vivir en el extremo de la alegría, el entusiasmo y el bienestar y no nos percatamos que la clave está en la profundidad del equilibrio.

Vivimos la vida con tremendas cargas, que nos hacen sentir estresados, angustiados, deprimidos, preocupados por todo, llenos de temores y desesperanza.

Debemos convertirnos en personas que elijan soltar aquellas cargas que nos tienen atrapados, angustiados, pesados: creencias erróneas sobre nosotros mismos y la vida, recuerdos del pasado, ciertas emociones, circunstancias o personas que nos limitan…

Buscaremos, a través de nuestra aventura de ser nuestra mejor versión, qué cargas debemos soltar para viajar ligeros.

Nuestra sociedad nos impulsa cada vez más a vivir de manera inconsciente, dejándonos llevar por un ritmo trepidante y angustioso, que no nos deja conocer quiénes somos, cuál es el sentido de nuestras vidas ni cuáles son nuestros sueños y deseos más profundos. A pesar de esto, nosotros reflexionaremos sobre cuáles son los leños que debemos coger para llegar a ser quien hemos sido creados para ser.

Comencemos analizando tu situación actual:

  • Ahora mismo, ¿Qué le falta a tu vida ?
  • ¿Qué te está molestando en este momento?
  • ¿Hay algo que estás tolerando, que ya no quieres más?

  • ¿Qué te motiva, qué te inspira?
  • ¿De qué estás orgulloso?
  • ¿Qué es lo que te da energía en el día a día?