Cómo gestionar el miedo (parte 1)

Cómo gestionar el miedo (parte 1)

Cómo gestionar el miedo (parte 1)

Es curioso darnos cuenta que independientemente de quienes seamos y de lo que hagamos, todos tenemos algún miedo. Sentimos miedo cuando vamos a hacer algo que no hemos hecho nunca, tenemos miedo a equivocarnos, a perder cosas o personas que queremos, tememos sufrir, incluso podemos tener miedo a ganar (situación que vemos frecuentemente en el deporte).

¿Cómo podemos salir victoriosos de estos continuos encuentros con el miedo?

Para salir victoriosos, siempre el mejor consejo será pasar a la acción y, al mismo tiempo, intentar descubrir las verdades de la vida que vienen escondidas en el miedo.

Hoy, vamos a descubrir lo que el célebre filósofo Aristóteles enseñó respecto a este tema.

¿Qué es el miedo?

Para Aristóteles, el miedo es una emoción que habita en nuestro mundo emocional y mental, afectando también al cuerpo físico. Esto es fácilmente comprobable, por ejemplo: delante de un examen importante, sentimos la emoción del miedo de que nos vaya mal y que desaprobemos. El miedo se expresa en nuestro cuerpo a través del sudor en las manos, temblor en las piernas, tensión muscular, etc. y en nuestros pensamientos, presentándonos los más negativos, generalmente.

Es decir, cuando la emoción del miedo aparece, se manifiesta en toda la naturaleza humana, es decir, en el cuerpo físico, en nuestro mundo emocional, y en nuestros pensamientos.

¿De dónde proviene?

Algo muy interesante que nos dice Aristóteles es que “el temor no proviene de nuestra voluntad”, es decir, nosotros no podemos elegir si queremos sentir miedo o no, sino que es una emoción que está en la naturaleza humana. Y cumple una función. El miedo, a grandes rasgos, es un mecanismo que nos protege de los peligros.

¿Qué es lo que tememos?

“Tememos todos los males, como la infamia, la pobreza, la enfermedad, la carencia de amigos, la muerte”.

¿Todos tenemos miedo a las mismas cosas?

No, Aristóteles comenta que “las cosas temibles no son iguales para todos (…) el miedo que nos inspira un peligro, difiere en intensidad”, es decir, cada uno siente miedo hacia ciertas cosas, mientras que otros no lo sienten, o lo sienten en diferente grado.

¿Cómo podemos gestionar el miedo?

El filósofo nos diría que lo que tenemos que hacer es aprender a utilizar las emociones correctamente, él diría: virtuosamente.

En el caso del miedo, esto significaría, en primer lugar, evitar los extremos de esta emoción. ¿Y cuáles son los extremos?

El extremo por exceso es: la cobardía. “El que siente un miedo excesivo es cobarde o tímido. En efecto, teme lo que no es temible y de una manera inconveniente (…) En este extremo las personas se caracterizan por no tener confianza y huir de cualquier situación que les cause incomodidad. Él nos explica que las personas que tienden a vivir en este extremo se vuelven débiles e incapaces de soportar situaciones difíciles.

El extremo por defecto es: la temeridad. “El que, frente a los peligros, muestra una confianza excesiva es el temerario. El temerario, al parecer, es también un fanfarrón que carece de valentía; quiere parecer, en los peligros, poseedor de la actitud del hombre valiente y, en la medida que puede, se esfuerza en imitarle. Por esta razón, muchos de estos temerarios no son más que perezosos que se hacen pasar por valientes; con su falta  de confianza, no perciben el verdadero peligro que tienen delante”.

¿Cuál es el consejo de Aristóteles?

Aristóteles nos indicaría: aléjate de los extremos y busca el equilibrio. En el equilibro encontrarás la virtud.

¡El justo término medio! Esa idea tan hermosa y útil de este filósofo, que seguramente todos habremos escuchado en algún momento de nuestras vidas.

Aristóteles nos explica que: “la fortaleza/valentía es un justo medio entre la cobardía y la temeridad.» 

“El temerario, el cobarde y el valiente se encuentran ante los mismos peligros, pero se conducen de manera diferente; los primeros pecan por defecto y por exceso; el valiente guarda el justo medio y se conduce como es conveniente”

En resumen:
  1. El miedo es una emoción que está en la naturaleza del ser humano y por eso nos va a acompañar durante toda nuestra vida.
  2. Tenemos que alejarnos de la cobardía y de la temeridad (extremos) y buscar el término medio que es la valentía.

Fuente: Aristóteles en su libro Ética a Nicómaco.

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