Todos tenemos 24 horas… ¡Mentira!

Todos tenemos 24 horas… ¡Mentira!

Una de las frases que repetimos y nos repetimos muchísimo es: “No tengo tiempo”. Es una frase que utilizamos:
  1. con los demás para evadirnos de alguna propuesta o plan, y…
  2. con nosotros mismos como una poderosa justificación para evitar pensar en porqué nos pasa lo que nos pasa, para no esforzarnos en cambiar y para sentirnos “tranquilos” de no luchar por nuestros sueños. Lo cual es todavía peor.
Seamos conscientes o no, la mayoría de las veces que utilizamos esta frase es falsa, y en realidad, lo que nos pasa es que nos resulta sumamente difícil organizar bien nuestro tiempo. Además, no tenemos ni idea de la cantidad de tiempo que tenemos disponible.

Así que si queremos entender el misterio del tiempo y convertirlo en nuestro amigo, tenemos que comenzar por analizar cuál es el tiempo que cada uno de nosotros tiene disponible. Ya que no todos tenemos la misma cantidad ni calidad de energía, por lo tanto, no todos tenemos las mismas 24 horas. Cada uno de nosotros, necesita una cantidad tiempo diferente para trabajar, para comer, para dormir y descansar, para estudiar, para pensar, etc.

4 TIPS para comenzar el noviazgo saludable con el tiempo:
  1. Saber para qué queremos organizar mejor nuestro tiempo. Si no tenemos claro lo que haremos en nuestro tiempo libre, ¿qué sentido tiene organizarnos mejor? Si este punto está claro, ¡seguimos!
  2. Colocar las horas que ya se tiene ocupadas, sí o sí, en el día a día (Trabajo, sueño, ducha, comidas, trayectos, etc.). Para eso recomiendo encarecidamente el uso de agenda. Google calendar, es la que yo utilizo.
  3. Saber exactamente cuántas son las horas que tenemos libres, es decir, sobre las que nosotros podemos elegir qué hacer.
  4. Organizar sólo el 60% de nuestro tiempo. Dejar un 20% para imprevistos y otro 20% para tiempo libre de relajación. Ejemplo de organización en 5 horas: 3 horas de trabajo, 1 hora para imprevistos y 1 hora para tiempo de relajación.

 

“Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro.” 
Confucio